Vamos por la vida como seres normales y anónimos. Tomamos café, andamos en micro o en auto. Llegamos a nuestro trabajo, saludamos, almorzamos... en fin vida normal, vida diaria.
Pero, te enterás?
Pero, te enterás?
Supe lo que hiciste anoche, cuando cerraste la puerta de tu casa o de tu corazón.
Hiciste algo que no es para contar. Pensaste o hiciste algo, que si se supiera, pasarías a ser atroz de peor.
Todas y todos, tenemos esa dualidad: lo público y lo privado.
Hiciste algo que no es para contar. Pensaste o hiciste algo, que si se supiera, pasarías a ser atroz de peor.
Todas y todos, tenemos esa dualidad: lo público y lo privado.
El espacio público es de las relaciones sociales, del juego, del trabajo, de los niños, de la casa, del perro, del supermercado, de la política, de los medios de comunicación, etc.
Lo privado es la habitación de nuestros sentimientos, muchas veces abyectos.
Lo privado es la habitación de nuestros sentimientos, muchas veces abyectos.
Dr. Jekill y Mr. Hyde... Dualidad interna presente que nos sitúa fuera de los cánones, la moral y las buenas costumbres... ja.
¿Qué hiciste anoche?, ¿qué pensaste?. ¿Estuvo la loca en el desván?
Anoche... ayer, hoy... Hiciste o pensaste aquello que nadie creería de ti. Se te ve tan buena/o por la vida... Y sin embargo, eso que sólo tú conoces te ubica en una humanidad imperfecta como todas. Es tu mundo privado, transgresor. Ese mundo puede ser de pensamientos o cosas reales.
Dentro de las cosas reales puede estar por ejemplo: un motel, una noche de sexo con otra persona que no es tu pareja, o con alguien más joven, o con alguien que es casado, etc. Sólo por nombrar algunas cosas comunes y corrientes.
Afuera: el mundo. Adentro: el yo, con sus deseos, sus ganas, sus transgresiones (a lo mejor hasta sus perversiones).
Nadie es perfecto, no existe la "pura buena onda". Todos y cada uno tenemos un espacio íntimo, intocable, que de una u otra manera, no es lo políticamente correcto, de allí que nos pertenezca, a tal punto que ni siquiera somos capaces de verbalizar.
Y tú qué hiciste anoche?. Yo lo sé...


Tener nuestros propios espacios donde poder cerrar las puertas y tener nuestra intimidad, es fundamental para saber quienes somos realmente.
ResponderBorrarCeder todo nuestro espacio a otra persona termina convirtiendonos en seres poco auténticos.
Quiero mis espacios y espero que el mundo lo respete.
un beso
enzo
Lo que es privado y transgresor no necesariamente tiene que ser malo, sólo es eso: Privado y personal.
ResponderBorrarTodos, todos somos duales, pero al darle espacio y cabida a nuestro lado B dentro de ciertos espacios acotados nos hace seres sanos y equilibrados.
Yo creo que es la contensión del lado B el que lo vuelve preverso y pervertido. Si tú le das espacio y sale de vez en cuando, lo vuelve sano y tranquilo.
La bondad y claridad de tu lado público es precisamente la mejor expresión de la dualidad en equilibrio.
Ahora, tal como Enzo, yo quiero y hago respetar mis espacios privados, aquellos que yo solo comparto conmigo.
Si te dejas invadir demasiado por los otros provoca una reacción vital adversa de saciamiento o profundo vacío cuando ese "otro/a" no está o se ha ido.
Buen post!!! Me gustó!!!
Besotes!!
I.
AH!!! Te faltó nombrar (dentro de las transgresiones) tener sexo grupal, con personas del mismo sexo, con objetos o con violencia. Consumir drogas y alcohol en exceso, golpear chicos, robar, asaltar bancos, asistir a fiestas swingers y después de haber hecho todo eso, ponerse el uniforme de la corrección que te toque y acusar a otros que tienen la mala cuea que los pillen haciendo lo mismo que tú a escondidas!!!
ResponderBorrarJajajjajajajaaaaaaaa....
No quise nombrar esas cosas y otras, sólo ara ser politicamente correcta...
ResponderBorrarque bueno que lo supieras...
ResponderBorrar...ya era hora
Solo pase a desearte que tengas una linda semana.
ResponderBorrarun abrazo
enzo
Me gusto mucho leerte... dejo un abrazo.
ResponderBorrarMentesSueltas
Mozalbete
ResponderBorrarVuelva a ser cabra chica y pídale sus regalos al Viejito (Pascuero) Cibernético.