POR QUÉ ESCRIBO

La loca de la casa estimula mi imaginación: descobija, desmitifica, ensalza. Es un blog escrito y pensado para conjurar los demonios, pues la única manera de exorcizar mis daimons es enfrentarlos, encararlos, desenmascararlos. Los demonios o fantasmas, que si no los quitas de encima, como diría Cortázar, te arrebatarán el aire y son capaces de estrujarte y conducirte a la locura. Una contradicción aparente. Escribir es una manera de mostrar cordura. Sin embargo en esta mujer es la locura la que la conduce y la obliga a escribir.

miércoles, 2 de noviembre de 2005

Dos mujeres/dos identidades/Igualesy diferentes: MUJERES

Safo

(600-? a.C.)
Safo (c. 600-? a.C.), poeta lírica griega cuya fama hizo que Platón se refiriera a ella dos siglos después de su muerte como la décima musa. Nació en la isla de Lesbos, probablemente en Mitilene. Aunque no se sabe mucho acerca de su vida, perteneció al parecer a una familia noble y fue contemporánea del poeta lírico
Alceo, de quien se supone fue su amante, y de Stesichorus. También se dice que se casó con un hombre rico de la isla de Andros y que tuvo una hija llamada Cleis. Otra leyenda, que no merece credibilidad alguna, sostiene que, tras ser rechazada por el joven marino Faón, se arrojó desde un acantilado en Léucade (una isla de la costa occidental de Grecia). No se sabe cuando murió, pero en sus poemas de última época se describe a sí misma como una anciana que goza de una vida tranquila, pobre, en armonía con la naturaleza. Los fragmentos que hoy conservamos de sus poemas indican que Safo enseñó su arte a un grupo de mujeres jóvenes, con las que mantuvo una estrecha relación y para las que compuso sus odas nupciales cuando la abandonaron para casarse. El poeta Anacreonte (mediados del siglo VI a.C., es decir, una generación posterior a Safo), afirmaba, en referencia a este grupo, que Safo sentía un amor sexual por las mujeres; de ahí proceden los términos lesbianismo y safismo, que aluden a la homosexualidad femenina.
Safo escribió nueve libros de odas, epitalamios o canciones nupciales, elegías e himnos, pero apenas se conservan algunos fragmentos de todos ellos. Entre estos destaca la Oda a Afrodita, citada por el erudito Dionisio de Halicarnaso en el siglo I a.C. En el siglo XX se descubrió un papiro con nuevos fragmentos de sus poemas.
La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción. Inventó el verso hoy conocido como oda sáfica (tres endecasílabos y un adónico final de cinco sílabas). Muchos poetas griegos posteriores
asimilaron la influencia de Safo, en particular Teócrito.

Sor Juana Inés de la Cruz

(1651-1695)
Juana Ramírez de Asuaje
Poetisa mexicana

Hija ilegítima, nacida el 12 de noviembre de 1648 en la aldea, Nepantla, hoy estado de México. Aprendió a leer y escribir a la edad de tres años. Siendo muy joven, viajó a la ciudad de México, y entró en la Corte al servicio de los virreyes de Mancera donde asombró a todos por su inteligencia y memoria. Ingresó en un convento de carmelitas descalzas del cual salió por enfermedad y finalmente profesó en 1669 en el convento de San Jerónimo de la ciudad de México, donde permaneció hasta su muerte ocurrida durante una epidemia de peste. Su época más fecunda empieza en 1680 con la concepción del Neptuno Alegórico, arco triunfal en honor de los virreyes de la Laguna, cuya barroca y magnífica "fabrica" le abrió las puertas de palacio y la convirtió en favorita de los virreyes, sus mecenas. Es entonces cuando despidió a su confesor, según se deduce de la recientemente descubierta Carta al Padre Núñez, escrita en torno a de 1682, y que ha mostrado una faceta polémica y argumentativa de la monja. De 1680 a 1688, es una época de gran producción literaria, en la que abundan admirables sonetos, endechas, glosas, quintillas, décimas, redondillas, ovillejos amorosos, religiosos, filosóficos y satíricos, numerosos romances, composiciones en las que destaca su gran variedad de metros y estrofas (véase Versificación). Esta cualidad la coloca, según Tomás Navarro Tomás, entre los más altos poetas de su periodo, apenas igualada por ninguno anterior.En los villancicos, quizá uno de los aspectos menos estudiados de su obra, despliega la mayor riqueza. Obras de todo género y tipo,
cortesanas y religiosas, se van acumulando en su producción: comedias de enredo, Los empeños de una casa, La segunda Celestina, tal vez escrita con Agustín Salazar y Torres; la comedia mitológica Amor es más laberinto, escrita con Juan de Guevara;
autos sacramentales: El Divino Narciso, El cetro de José, San Hermenegildo, en los que utilizando la poética de Calderón de la Barca nunca desmerece de su modelo; en las loas que preceden a los dos primeros autos mencionados se reitera la relación de los sacrificios humanos aztecas (véase Mitología azteca) con la Eucaristía, concediéndole derecho de existencia a la religión azteca. Primero Sueño es un extraordinario poema en forma de silva de 975 versos en el que rivaliza con el Góngora de las Soledades, y del que ella misma dijo: "…no me acuerdo de haberlas escrito por mi gusto sino un papelillo que llaman El Sueño". En Las trampas de la fe, Octavio Paz traza las principales diferencias entre los dos poetas; "La poetisa mexicana se propone describir una realidad que, por definición, no es visible. Su tema es la experiencia de un mundo que está más allá de los sentidos". Y José Gaos, filósofo español exiliado en México tras la Guerra Civil española, advierte: "El poema de Sor Juana es un astro de oscuros fulgores absolutamente señero en el firmamento de su edad". Gracias a la condesa de Paredes, su mecenas y musa, se publicó en España: Inundación Castálida (Madrid, 1689), Segundo Volumen (Obras, Sevilla, 1692) y de las que, cosa insólita, se hicieron veinte reediciones españolas de 1689 a 1725, incluidas las de Fama y obras póstumas (Madrid, 1700). Hasta 1950 se carecía de una buena edición de su obra. Por eso, en 1951, Alfonso Méndez Plancarte empezó a ordenarla en 4 tomos, y sigue siendo la versión más completa y autorizada de que disponemos; en 1995, la Universidad Nacional Autónoma de México publicó los facsímiles de sus primeras ediciones.
Polémica y silencio. En 1690, el obispo Fernández de Santa Cruz publica la Carta Atenagórica, precedida por la Carta de Sor Filotea, nombre bajo el cual se traviste el dignatario, y en la que conmina a sor Juana a dejar sus escritos profanos y abrazar los
religiosos,-la primera señal de una probable persecución que la obligó a abandonar las letras-. En esa obra teológica, sor Juana discute sobre las máximas finezas de Cristo y parece impugnar al célebre jesuita portugués Antonio Vieira. Justamente célebre es la
obra de sor Juana, Respuesta a sor Filotea (1691), contestación a la Carta del obispo de Santa Cruz, una autohagiobiografía y a la vez una brillante defensa del derecho femenino a expresarse libremente. Una polémica sobre los últimos años de su vida dividió a los sorjuanistas: unos postulaban la tesis de su conversión, otros atribuían su silencio final a una persecución. Recientes descubrimientos parecen confirmar esta última tesis. El historiador mexicano Elías Trabulse publicó en 1996 un documento satírico, muy probablemente autógrafo de sor Juana, La Carta de Serafina de Cristo, escrita en 1691, un mes antes de la Respuesta a Sor Filotea, en donde la monja revela que el verdadero personaje impugnado en su Atenagórica es el Padre Núñez. Trabulse asegura que sor Juana fue objeto de un juicio secreto instituido por el obispo Aguiar y Seijas y amparado por el derecho Canónico, si se incurría en "un error religioso": los cinco documentos finales de Sor Juana serían prueba fehaciente de dicho proceso. A partir de 1694 no publicó nada aunque siguió escribiendo, como prueban los Enigmas, poemas manuscritos que conforman un libro intitulado La Casa del Placer, recientemente publicado. Un inventario del siglo XIX encontrado en su celda, da cuenta de 15 manuscritos póstumos con poemas sagrados y profanos. Falleció el 27 de abril
de 1695.

Fragmento de Primero Sueño

Piramidal, funesta, de la tierra
nacida sombra, al cielo encaminaba
de vanos obeliscos punta altiva,
escalar pretendiendo las estrellas (...)
El viento sosegado, el can dormido; (80)
éste yace, aquél quedo
los átomos no mueve,
con el susurro hacer temiendo leve,
aunque poco, sacrílego ruido,
violador del silencio sosegado. (...)
y los dormidos, siempre mudos, peces,
en los lechos lamosos (90)
de sus obscuros senos cavernosos,
mudos eran dos veces; (...)
En cuya elevación casi inmensa,
gozosa más suspensa,
suspensa pero ufana, (...)
la vista perspicaz, libre de anteojos (440)
de sus intelectuales bellos ojos (...)
y a la tiniebla misma, que antes era
tenebroso a la vista impedimento,
de los agravios de la luz apela,
y una vez y otra con la mano cela
de los débiles ojos deslumbrados
a las cosas visibles sus colores
los rayos vacilantes (...)
Llegó, en efecto, el sol cerrando el giro (...)
de orden distributivo, repartiendo (970)
iba, y restituyendo
entera a los sentidos exteriores
su operación, quedando a luz más cierta
el mundo iluminado, y yo despierta.

1 comentario:

  1. Ay amiga!!! qué lindo tu post de ahora!!!! Te felicito!!!...

    Y sabes? me dejaste pensando... qué hace que una mujer que siente tan intensamente la vida como Sor Juana Inés de la Cruz renuncie a tal privilegio existencial y se encierre en un convento???:

    "... de sus obscuros senos cavernosos,
    mudos eran dos veces; (...)"

    A todas luces lo suyo era vivir y sentir intensamente... y amando tb. se puede servir a Dios, desde mi punto de vista... bellas palabras las del poema que publicaste. Me llegó profundamente este verso:

    "En cuya elevación casi inmensa,
    gozosa más suspensa,
    suspensa pero ufana, (...)
    la vista perspicaz, libre de anteojos (440)
    de sus intelectuales bellos ojos (...)"

    Y definitivamente, las palabras finales:

    "entera a los sentidos exteriores
    su operación, quedando a luz más cierta
    el mundo iluminado, y yo despierta"

    Amiga, te pasaste!!!... ahora una pregunta: Por qué no publicaste nada de Safo?. Me habría gustado mucho leerla... acaso no hay nada coherente que se pueda leer?

    En fin, concuerdo contigo al pensar que cada mujer es un mundo... lo mismo que los hombres, en realidad. Pero nuestro abanico sensorial nos trasmuta más rápidamente y nos hace "sentir profundo"... como dijo otra gran mujer: Violeta Parra.

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