El único instrumento de poder del que me puedo servir es la honestidad. En un mundo en el que se miente por principio, y no sólo ocasionalmente, todo aquél que diga lo que hay o lo que siente es peligroso. Esta frase implica el sentimiento que quiero desarrollar: IMPOTENCIA.

Hace tiempo que vengo sintiendo eso que alguna vez Freud llamó el Malestar de la cultura.
Como he llegado a la conclusión de que todo es cultural, es decir, que todo está hecho, inventado o creado por el ser humano, todo lo que me rodea por cierto, (por favor, no hablemos de árboles, pajaritos y demases), me siento mal, muy mal y no había podido encontrar la palabra que explicara mi malestar y creo que es impotencia.
Veamos, por ejemplo hoy es cinco de octubre. Se supone que en un día como hoy nació mi padre, aquel ser humano que me dio la vida (ja), pero cuál? la biológica sí claro, pero la otra, la de todos los días, la de alegrías y tristezas, la amor y desamor, la pan y vino, esa no la conocí, a través de él. Nunca estuvo, todavía me pregunto por qué nunca me quiso. El problema es que nunca lo podré saber, porque en vida nunca me atreví a preguntárselo y ahora que está muerto es imposible. Lo conocí físicamente, llevo su apellido, pero nada más...
El 5 de octubre se supone que ganó el No, un día que pensamos traería nuevos bríos, nuevas esperanzas, y que dejaba atrás el fascismo, la cultura de la muerte, y que por fin se respetarían los DD:HH, no fue así. Los gobiernos concertacionistas no fueron honestos, nos mintieron solo supieron administrar un modelo establecido cruel e inhumano como lo es el neolibralismo, capitalismo y luego llegó esto.
¿Qué es esto?, el actual gobierno, frente al cual ya no me quedan palabras para definirlo patético, ignorante, ilícito ilegal, circo, payaso, bufón, negligente, indignante, amenazador, controlador, etc. Fascista soterrado, escondido bajo una pseudo democracia, que también es una palabra manoseada, menoscabada, pues para lo único que sirve es para mantener un establishment que le sirve a unos pocos, mientras la mayoría sufrimos y vivimos en carne propia carencias, necesidades, desafectividades, intolerancias, faltas de respeto.
Hoy también se cumple un año más de la muerte de Miguel Enríquez, un mirista, que si bien es cierto no es de mi "partido" (entre comillas, porque no pertenezco a ninguno), fue un hombre valiente, que defendió con su vida sus creencias. De extracción burguesa, supo entender lo que era las injusticias de su época y se dedicó a fortalecer su espíritu para luchar contra este mismo sistema que hoy nos maltrata, por decirlo de una manera eufemística.
A veces pienso que Miguel tenía razón, que sólo el camino del Ché es el único posible para lograr la ansiada igualdad. No lo sé, no soy lo suficientemente política, ni teórica. Sólo sé que mi personaje emblemático (debe ser por inclinación inevitable a lo quijotesco) es Allende. Me declaro allendista, soy una idealista, creo que otro mundo es posible, creo que la utopía sirve para caminar.
Pero hay días que me canso de caminar, me siento impotente frente a tanta injusticia, frente a este modelo neoliberal que nos ha hecho perder valores tan esenciales, como el compañerismo, la solidaridad. Eso de que todo se vende, eso que la educación es "un bien de consumo", eso de los tiempos de esperas en los hospitales públicos, eso de la discriminación por no tener dinero o por tener otra opción sexual, o por ser de otra nacionalidad, o por ser de otra etnia, me produce impotencia.
¿Qué hago, qué más puedo hacer?
Ahora, agrego otra palabra más: miedo. Me siento más segura en mi casa, salgo muy poco ahora, excusas miles. La idea es no salir, mi casa es mi seguridad, acá me siento tranquila/intranquila y me da impotencia, pues debo salir, debo luchar... pero ya no sé como.
La clase política es una mierda, todos mienten, no hay un político realmente honesto y consecuente. Todos mienten.
Y además salir y ver este mundo injusto, desigual y que nadie haga nada... qué pasa en Iraq, Libia, Palestina, qué pasa en el medio oriente, qué pasa con el FMI, dueño del mundo, qué pasa con lo EE,UU, invasores, violentos, apologistas de la guerra. Malditos, solo defienden sus intereses. Qué pasa con las minoría sexuales, étnicas, religiosas, qué pasa con nuestros niños, condenados a vivir en un mundo donde solo rigen las leyes del mercado. Paullmann diciendo que la vida en familia se hace en los mall, acaso eso no suena patético.
Qué pasa con las Matthei, con las Ena, con los Escalona, con los Meo. Qué pretenden?. Piñera, Hinzpeter, la intendenta. Qué pasa en mi país, en mi planeta. La Naturaleza, la ecología, ahora también son parte del mercado.
Me resisto a pensar que mi mundo se tiene que reducir al bienestar de mi familia no puedo ser tan egoísta y dejar que el mundo siga y yo acá sin hacer nada. De allí mi impotencia, no sé qué hacer, las noticias, la información, el control, sí el control de los cuerpos me mata. Todo se controla, hasta la sexualidad es controlada, nos rige la ley de la heterosexualidad y es una LEY, hecha y creada, ¿por qué no cambiarla?. Mi cuerpo es mío, yo decido.
Impotente, al ver que las noticias mienten, los políticos mienten, las personas que me rodean mienten.
Síiii, esas que me dicen que todo está bien , que son felices, que los pajaritos cantan y esas huevadas. MENTIRA!!!!, He vivido en carne propia, la mentira de esas personas, sus vidas no está bien, se sacan la cresta para sacar un sueldo "digno" (qué es un sueldo digno, para un trabajador'), hay infidelidades, hay traición, hay enfermedades que no se pueden solventar. Acaso nadie llora?, acaso a nadie le duele la guata.
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Pues a mí me pasa eso y más, y no es que ando dando lástima por la vida, pero por favor, no digan esas palabras de buena crianza: Hola ¿cómo estás?, me dan ganas de contestar por qué me preguntas eso, si NO te interesa. Me dan ganas de decirle, "sabís. estoy mal, me duele la cabeza, no tengo plata para llegar a fin de mes, etc:", pero no, hay que contestar: "Estoy bien ¿y tú?". Y es en ese instante mismo cuando comienzan las máscaras, las mentiras verdaderas...
Estoy impotente, porque no sé qué hacer, este gobierno me tiene chata, aburrida y queda tanto. si solo supiera que el que viene va a cambiar algo, tendría algo de esperanza, pero como dije, la clase política es la misma, se sucederán los mismos. Y el pueblo, nosotros seguimos impávidos, mirándolos, como se llenan los bolsillos de plata y la sra. de la esquina, yo y todos, endeudados por cobros ilegales, intereses altos, tratando de mantener un estilo de vida medianamente digno.
No pido grandezas, no quiero palacios. Solo quiero un pasar, un derecho a la entretención a andar por la calle tranquila, viajar, poder estudiar, ver a mi hijo crecer tranquilo, contento, dedicado a sus cosas.
Ver a Piñera, me da asco, su ignorancia, sus "piñericosas", sus declaraciones, su inercia política, su ser empresario, su ministro del interior: ser abyecto, de lo peor, un verdadero delincuente sus ministros todos defensores del periodo más atroz de la historia de nuestro país, varios de ellos le negaron la nacionalidad al hombre maravilloso Pierre Dubois.
Y acá otro tema: la iglesia, sus curas pedófilos. qué es esto, en qué mundo vivimos?. El Papa, rico como nadie y niños muriéndose de hambre, cunando este planeta puede dar para que todos coman.
Ley Hinzpeter, ley de tolerancia cero, presupuesto educacional, reforma tributaria, estatutos de las FF.AA impidiendo que los homosexuales y evangélicos que entren a sus filas...
Muchas preguntas y la impotencia de no tener ninguna respuesta.
No sé que más decir, estoy mal, este malestar no me está dejando vivir tranquila, creo que ya no podré vivir tranquila, creo que nunca viví tranquila. Mi Tag, me mata.
Pero, debo seguir, debo estar (me molesta el debo), me gustaría decir puedo. En fin, por lo menos soy honesta...
Entonces, me quedo con el único derecho que me va quedando: El derecho al delirio
La verdad es la que dejaste ver en tu texto: nada que hagamos cambiará el estado de las cosas, ¿sabes por qué? Según yo, porque nos acostumbramos a culpar al "Gobierno" de los problemas, cuando en la realidad es el "Estado". Sí, esos 3 poderes que nos enseñan en el colegio que fueron creados para servirnos como nación, que no patria (conjunto de personas que conforma un país vs concepto abstracto que intenta representar el "alma de un país"), y que actualmente es un aparataje que se sirve de nosotros y que no podemos cambiar. Y no podemos cambiar porque no tenemos la racionalidad para entender que el “sistema” somos nosotros, y que si nosotros decidimos que deje de funcionar, lo hace. Obviamente, los gestores del Estado lograron amarrar de modo legal todas los cabos sueltos para complicarnos dicha opción, pero siempre hay una. ¿Ejemplo? El 100% de los usuarios de los servicios básicos decide no pagarlos, ¿qué harán las empresas, nos demandarán a todos? ¿y al segundo mes? ¿y al tercero? Pero no lo haremos jamás, gracias a tu segundo sentimiento: les tenemos miedo.
ResponderBorrarEntonces hay que perder el miedo y listo!
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