
IDIOTA: Síiii, por creer, por sentir, por dejarse arrastrar, por no permanecer incólume frente a tí- Me castigo.
Nunca pensé en que de nuevo volvería sentir lo que ahora siento. Me lo merezco?, quizás...
El problema es la crueldad y eso no lo perdono, en el peor momento de mi vida, a mi edad no sirvo, No sirvo... ¿no sabía que era un instrumento, no sabía que mi vida, mi experiencia era de utilidad?. Tengo rabia, tengo pena, tengo dolor y lo peor de todo es que a nadie y menos a tí.
No entiendo, no entiendo tus mentiras. No creo nada de tus argumentos, después de años te diste cuenta que era insoportable, después de años te diste cuenta que no daba el ancho, te cansas y lo dicen sin tregua, sin anestesia, con toda la crueldad del mundo.
eres de rencores, eres de odios, sabes eso te cerrará miles de puertas. Ahora cerraste la mía.
Entregué lo que más pude, lo que más me permitió mi vida llena de dolores y estaba dispuesta a dar más-
Ahora mi pena me corroe el alma, me asusta, me asusta. Tengo miedo, mucho miedo. Ni idea como voy a superar tu desdén tu frialdad, tus mentiras. quisera odiarte, pero no puedo, no soy de odios, ni de rencores, a pesar de mi misma sumo positivo.
Estaba tan escèptica, nunca, creí que volvería a sonreír, a disfrutar, todo era cuestión de tiempo, era saber que juntos la vida se podía resolver... pero nada, me has dejado como a un trapo viejo, literalmente viejo.
Mujer endemonida, mujer loca, mujer de heridas, pero así y todo dispuesta a levantarse. No lo permites, no quieres, me dejas sola en un bar. Mentira todo era y es mentira.
Lo tuyo fue que te diste cuenta que no ibas a tener un hijo, y eso botó a la basura todo lo vivido y lo soñado.
Trato de entender, de hecho creo que entiendo tu postura, lo que no entiendo es tu crueldad, lo que no entiendo es tantos años de mentiras, diciéndome que me querías, que lo tuyo era conmigo y de un día para otro, todo cambió, terremoto grado diez y sin culpa. Te vas, te vas y a la chucha todo lo vivido y lo soñado.
Y no me vengas con excusas tontas... mi poco cariñosa, mi no "ceder", mi madre, eso siempre lo supiste y aún más también sabías que cambiaría te lo dije una y mil veces en estos días de "periodo de reflexión". Esperé y esperé para qué, para esto, para descubrir que me engañaste, para decubrir que no "te sirvo". La pregunta es: entonces ¿para que sirvo?, sabes mi edad, sabes mi aprensiones, sabes y sabías mi problemas y ahora todo te molesta.
Años de mentiras, años de decir que me querías, años de decir y "jugar", "apostar". ¿Qué palabras son esas?
Por ahora dejo esta canción que bien conoces: (gracias a mí)
Ya nada es lo que era
Letra: Ismael Serrano
Música: Ismael Serrano
Nunca pensé en que de nuevo volvería sentir lo que ahora siento. Me lo merezco?, quizás...
El problema es la crueldad y eso no lo perdono, en el peor momento de mi vida, a mi edad no sirvo, No sirvo... ¿no sabía que era un instrumento, no sabía que mi vida, mi experiencia era de utilidad?. Tengo rabia, tengo pena, tengo dolor y lo peor de todo es que a nadie y menos a tí.
No entiendo, no entiendo tus mentiras. No creo nada de tus argumentos, después de años te diste cuenta que era insoportable, después de años te diste cuenta que no daba el ancho, te cansas y lo dicen sin tregua, sin anestesia, con toda la crueldad del mundo.
eres de rencores, eres de odios, sabes eso te cerrará miles de puertas. Ahora cerraste la mía.
Entregué lo que más pude, lo que más me permitió mi vida llena de dolores y estaba dispuesta a dar más-
Ahora mi pena me corroe el alma, me asusta, me asusta. Tengo miedo, mucho miedo. Ni idea como voy a superar tu desdén tu frialdad, tus mentiras. quisera odiarte, pero no puedo, no soy de odios, ni de rencores, a pesar de mi misma sumo positivo.
Estaba tan escèptica, nunca, creí que volvería a sonreír, a disfrutar, todo era cuestión de tiempo, era saber que juntos la vida se podía resolver... pero nada, me has dejado como a un trapo viejo, literalmente viejo.
Mujer endemonida, mujer loca, mujer de heridas, pero así y todo dispuesta a levantarse. No lo permites, no quieres, me dejas sola en un bar. Mentira todo era y es mentira.
Lo tuyo fue que te diste cuenta que no ibas a tener un hijo, y eso botó a la basura todo lo vivido y lo soñado.
Trato de entender, de hecho creo que entiendo tu postura, lo que no entiendo es tu crueldad, lo que no entiendo es tantos años de mentiras, diciéndome que me querías, que lo tuyo era conmigo y de un día para otro, todo cambió, terremoto grado diez y sin culpa. Te vas, te vas y a la chucha todo lo vivido y lo soñado.
Y no me vengas con excusas tontas... mi poco cariñosa, mi no "ceder", mi madre, eso siempre lo supiste y aún más también sabías que cambiaría te lo dije una y mil veces en estos días de "periodo de reflexión". Esperé y esperé para qué, para esto, para descubrir que me engañaste, para decubrir que no "te sirvo". La pregunta es: entonces ¿para que sirvo?, sabes mi edad, sabes mi aprensiones, sabes y sabías mi problemas y ahora todo te molesta.
Años de mentiras, años de decir que me querías, años de decir y "jugar", "apostar". ¿Qué palabras son esas?
Por ahora dejo esta canción que bien conoces: (gracias a mí)
Ya nada es lo que era
Letra: Ismael Serrano
Música: Ismael Serrano
Ya nada es lo que era,
nuevos paisajes, nuevas fronteras,
delimitando mis gestos, mis costumbres.
Otra lumbre iluminará mis versos,
otros muertos mis soledades,
otras felicidades mis fiestas,
otras dudas mis certezas.
Ya nada es lo que era.
Me tendré que acostumbrar
a esta fría soledad
como un viejo con días contados a su enfermedad.
Y nombrarte o esperarte en un café,
y padecer otro principio,
y volver a los sitios en que me has abandonado,
y ser asesinado
allí donde te amé.
Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.
Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.
Ya nada es lo que era.
Ya nada es lo que era,
recorreré las aceras
buscando una luz que me recuerde a ti.
¿Quién me acompañará ahora a los Alphaville?
¿Quién hará cicatriz mis heridas?
¿Quién descubrirá mis mentiras?
¿Quién facilitará mi huida?
Y es que ya nada es lo que era.
Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.
Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.
Ya nada es lo que era.
Ya nada es lo que era.
Lo reconozco eso es lo que soy ahora y lo que según tú fui. Puchas como me gustaría no amarte.
nuevos paisajes, nuevas fronteras,
delimitando mis gestos, mis costumbres.
Otra lumbre iluminará mis versos,
otros muertos mis soledades,
otras felicidades mis fiestas,
otras dudas mis certezas.
Ya nada es lo que era.
Me tendré que acostumbrar
a esta fría soledad
como un viejo con días contados a su enfermedad.
Y nombrarte o esperarte en un café,
y padecer otro principio,
y volver a los sitios en que me has abandonado,
y ser asesinado
allí donde te amé.
Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.
Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.
Ya nada es lo que era.
Ya nada es lo que era,
recorreré las aceras
buscando una luz que me recuerde a ti.
¿Quién me acompañará ahora a los Alphaville?
¿Quién hará cicatriz mis heridas?
¿Quién descubrirá mis mentiras?
¿Quién facilitará mi huida?
Y es que ya nada es lo que era.
Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.
Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras.
Ya nada es lo que era.
Ya nada es lo que era.
Lo reconozco eso es lo que soy ahora y lo que según tú fui. Puchas como me gustaría no amarte.
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