POR QUÉ ESCRIBO

La loca de la casa estimula mi imaginación: descobija, desmitifica, ensalza. Es un blog escrito y pensado para conjurar los demonios, pues la única manera de exorcizar mis daimons es enfrentarlos, encararlos, desenmascararlos. Los demonios o fantasmas, que si no los quitas de encima, como diría Cortázar, te arrebatarán el aire y son capaces de estrujarte y conducirte a la locura. Una contradicción aparente. Escribir es una manera de mostrar cordura. Sin embargo en esta mujer es la locura la que la conduce y la obliga a escribir.

miércoles, 1 de febrero de 2006

EL CUERPO Y EL PUDOR


En un mundo al que se pretende dirigir (que camina inexorablemente) hacia la comodidad de un pensamiento uniformizado, el de las massmedia, he descubierto que todavía existe un resquicio de esperanza, un lugar y unas personas que se alejan de aquel sitio donde todo parece ya definitivo y terminado. Seres humanos que creen frente a la desnudez que la disensión y la diferencia, lejos de constituir algo negativo, se yerguen como un poder, como una fuerza que ningún sistema, por omnipotente que haya sido, ha conseguido jamás/nunca eliminar.

Hoy, a pesar de la diversidad cultural, de las vanguardias artísticas y de la contracultura de los años sesenta; a pesar de las herramientas modernas del conocimiento, llámense psicoanálisis, cultura cibernética o teorías posmodernas, nos sigue dominando el pudor. Un pudor ya no tanto social, más bien individual y todavía religioso, que admite gustoso la banalización y la comercialización a ultranza del cuerpo de la mujer.

“Esta tesis se bifurca en dos estaciones del año y que marcan el camino a seguir…

Invierno es tiempo de reposo, de profundidad, de ensimismamiento, de sentimientos maduros. Invierno es tiempo de lectura. En invierno, el frío te cobija, cobija tus miedos, tus pudores, tus marcas. Las abriga a través de algo prestado, puesto y sobrepuesto. La ropa

El verano, en cambio, grita, explota. Cambia mi biotipo de edad indefinida -digamos: cuerpo estable y equilibrado; cuerpo cerrado, completo, fuera de todo proceso y de toda metamorfosis; cuerpo sitiado por el severo bunker de la vestimenta, aquel cuerpo espiritualizado del invierno.

El verano pone un cuerpo no menos reaccionario, grado cero de work out y aerobics (trabajos sobre el cuerpo que se me antojan parecidos a una vestimenta), pero lo pone como centro de la fiesta histérica del ser parte del sistema.La sociedad te propone una fiesta hormonal del cuerpo joven de mujer, del cuerpo energizado, pero también del cuerpo puesto, es decir, erigido como espectáculo y monumento, construido como una prótesis, obligado por su propia objetalidad a disparar la mirada”. (¿de quién?)

En realidad, uno es lo que ve y lo que ven de una/o
Y qué hace una mujer como yo en un lugar cómo este? La respuesta vino paradojalmente a través de la mirada de un lente, de una focalización dirigida por un voyerista innato y de tres mujeres que manejan conceptos poco comunes y que me hicieron reconocer que es factible existir y subsistir en lo que he llamado la fiesta histérica del cuerpo perfecto.
Fue una lectura particular de cuatro mujeres desnudas:
comunicación, soberanía, erotismo, ruptura de límites, trasgresión, plenitud del instante.
Comunicación, no de palabras, sino de gestos, sensaciones y miradas. Cada palabra expresada era sólo para corroborar lo que se sentía y era la transgresión de lo que se propone a mirar por el sistema. La ruptura del límite impuesto por la ropa. Erotismo: Sí erotismo, placer de mostrar por primera vez lo que siempre ocultas por el pudor de reconocer la sensualidad y el goce. El erotismo es la sutileza, es placer y como dice una amiga una no debe sentir culpa de sus placeres.
Ruptura de límites: Obvio, Comentario inicial “tú estás cada día más loca”. Sacarse la ropa frente a la mirada de otro/as, cuando no eres perfecta no es acaso una ruptura de límites? El límite es la ropa….no, el límite es el cuerpo, la desnudez. Estamos atrapados en el límite. Nos gusta mirar el horizonte, que por muchos años se creyó que era el límite. Cuando vemos el horizonte, vemos más allá de lo que nuestros ojos alcanzan a ver, vemos la plenitud y la posibilidad del infinito.
Transgresión al pudor. Hoy la norma social es el cuerpo perfecto, la delgadez. Lo atávico es el pudor, aquella sensación dolorosa y extraña (cultural por cierto) que no nos permite ser lo que realmente somos, asumir nuestras marcas, nuestra experiencia de vida y que sin duda van dejando huellas en nuestro cuerpo, es una de las razones por la cual nos vestimos. No sólo porque hace frío o calor. La ropa no es sólo la prenda de vestir, la ropa también son las máscaras que nos ponemos todos los días.
Por fin he terminado, del sueño en que me dejó dormida el pudor por tanto tiempo, fui la primera en despertar. . . El resto es ironía, de hoy en adelante sólo queda esperar la muerte, donde ya ni siquiera habrá un cuerpo desnudo de mujer no perfecta.
Fue ciertamente la plenitud de un instante…

5 comentarios:

  1. Bah, se pusieron de acuerdo para hablar sobre el cuerpo de la mujer y la desnudez???

    ResponderBorrar
  2. preciada desnudez, como me gusta estar desnuda, quita el calor y ademas apacigua el alma, sin duda una buena experiencia

    Un abrazo lleno de cerveza...

    ResponderBorrar
  3. Chuata, no sabría decirte nada Yop, nunca he andado desnudo cuando no corresponde jajajajaja, pero si tu dices que apacigua el alma, habrá que probar

    ResponderBorrar
  4. Prueba Hunter, no sabes lo que libera. Claro que apacigua el alma, te la desnuida de pudores y que cosa más dolorosa es el pudor, es tener miedo yo no quiero tenr miedo y tu?.

    ResponderBorrar
  5. La verdad que mis miedos no pasan por el pudor, ni mi alma se apacigüa sacándome la ropa y paseando desnudo po mi casa. Las torturas de mi alma no pasan por andar vestido, son otras cosas más trascendentes las que la agobian y la solución no es desnudarme en verdad.
    Tampo necesito desnudarme para aprender a quererme o conformarme con mi cuerpo. Estoy encantado como soy, tan mal no debo estar según de desprende de muchas opiniones, así que eso tampoco es causal para desnudarme.

    ResponderBorrar

Dilo ahora o calla para siempre.