Te cuento,
Anoche descubrí que el vino sabe mejor sin ti,
Que ya no duele el alcohol,
Que el tabaco no intoxica,
Que en el bar hay más mujeres, (hombres)
Que la vida puede seguir sin vos.
Por si te interesa,
Ya no despierto con pesadillas,
Disfruto “mi” cama hasta el amanecer,
Ya no la encuentro fría,
Ni me falta el roce de tu piel.
No quiero,
Que lo tomes a mal,
Que lo sientas como un ataque,
Una rabieta,
Un fugaz temporal,
Esto es definitivo,
Grábatelo bien,
Sin ti, he descubierto,
que puedo seguir.
¿Verte más?,
Ya no me haces mal,
Ya no es mi problema,
Paso de tu presencia venenosa,
Digo “no” a ti mujer, (hombre)
Que hoy me voy con cualquiera,
Que esta noche no duermo solo, (a)
Aunque aquella al final de la barra,
¡Maldita sea la vida!,
Huela igual a ti.
Hoy, no hay nadie que me contenga. Debo aprender a contenerme. Es mejor así, es aprendizaje.
Yo no quiero, ni puedo. Nunca fui, nunca estuve.
Después de todo no hay nada, sólo un gran cariño.
Sé feliz, busca lo tuyo.
Nunca te importé, nunca te creí.
El caos?... es mejor que no ser, es mejor que mentir.
Tú y yo mentimos.
Doy gracias por todo lo vivido, por todo lo soñado.
Soñé que me querías, por mí.
Me dí cuenta que eso es imposible.
Ufff. Todas estas palabras tienen un sentido, que sólo yo conozco.
Desde hoy recupero mi vida, me recupero a mí misma. Será difícil, lo sé. Lo asumo, porque es lo que hay. Una vida de dolor con esperanza.
Siento alivio. Llevaba una gran carga. Hoy soy yo: la nada misma y la cosa ninguna.
Quizás sea lo mejor. Quizás sea lo peor. Ya no importa.
Me cansé. Fíjate que me siento bien, es extraño...No voy a depender. Ahora soy machita. Busco... y si no encuentro...no sé. Insisto, no importa.
Sólo de algo estoy segura: "Amo el amor de los marineros que besan y se van...".
Este post tiene nombre y apellido...
Good bye
POR QUÉ ESCRIBO
La loca de la casa estimula mi imaginación: descobija, desmitifica, ensalza. Es un blog escrito y pensado para conjurar los demonios, pues la única manera de exorcizar mis daimons es enfrentarlos, encararlos, desenmascararlos. Los demonios o fantasmas, que si no los quitas de encima, como diría Cortázar, te arrebatarán el aire y son capaces de estrujarte y conducirte a la locura. Una contradicción aparente. Escribir es una manera de mostrar cordura. Sin embargo en esta mujer es la locura la que la conduce y la obliga a escribir.
martes, 31 de octubre de 2006
martes, 24 de octubre de 2006
MAFI Y EL MIEDO
Durante toda mi vida he sentido miedo. Nací con miedo. Mis primeros años de existencia obedecieron a un miedo real y patente. Aquel que estaba todos los días en la calle. No sabías si mañana ibas a estar viva o muerta, no sabías si mañana alguien de tu familia iba a desaparecer. Miedo a hablar a decir lo que pensabas, pues no sabías si eso iba a traer consecuencias nefastas para ti y tu familia. Tenías que someterte en una cueva de tu ser, no decir, no hacer, no opinar.
Hoy mis miedos son distintos, pero esa extraña sensación es la misma. Creo que me acostumbré a vivir con miedo y no he podido superarlo. Es muy difícil superar algo cuando no conoces otro estado. Me gustaría saber cómo es vivir sin miedo?.
Encontré esto en internet:
“Muchas veces sentimos miedo. Miedo de decir lo que sentimos; miedo de decir no, cuando debemos; miedo de decir que si cuando vale la pena; miedo de fracasar; miedo de intentarlo; miedo de lo que puedan pensar si lo intentamos.
Y sentimos culpa por lo que no hicimos, e impotencia por no tener el valor de hacerlo ahora, porque sabemos aun que estamos a tiempo.
Así empezamos, y hoy, a veces tenemos la triste sensación (y en el fondo sabemos que es así), de que nuestra vida se hunde cada vez más en la monotonía; en ese “Todos los días lo mismo”, que a veces de tan acostumbrados parece haber dejado de preocuparnos.
Otras veces tocamos fondo, y en esos instantes de conciencia, sentimos que queremos recuperar en un minuto todo lo que perdimos, toda la vida que se nos fue, por miedo. Y empezamos a tratar de llenar todos esos agujeros de nuestra realidad. Algunos lo hacen con la facultad, otros con el trabajo o estudio, otros llenándose de cosas materiales, otros tratando de hacer todo eso al mismo tiempo; otros quizá quedándose en casa, llorando, sintiendo que sus vidas están destinadas a ser un desastre, autoproclamándose desgraciados por su propia cobardía, por el miedo a intentarlo.
A veces nos detenemos por un momento y miramos nuestra vida como “desde afuera”, y nos consolamos diciendo:”Y bueno, la mayoría de la gente pasa por lo mismo”; y nos duele nuestro pasado, y sentimos miedo del futuro, olvidando casi por completo nuestro presente (que no parece ser más que ese “Todos los días lo mismo” del que hablé). Y la lógica e inevitable consecuencia es que nuestra vida siga siendo lo mismo, sabiendo que probablemente (A menos que dejemos ya esos miedos)”,
Siento que dentro de algunos años me despertaré a la realidad y veré que la mayor y mejor parte de mi vida se fue entre el temor y la resignación, y que ya no soy tan joven, ni tengo esa fuerza que en su momento no supe aprovechar, por miedo.
En los momentos más optimistas he comenzado a planificar mi lucha por una nueva vida; y digo que quizá sea mejor mañana, porque hoy no estoy de ánimo, o durante el fin de semana, o cuando tenga vacaciones, o cuando consiga un buen empleo, o cuando pague mis deudas, o cuando llegue el verano, o cuando deje de hacer tanto calor, en fin...” Y me cuestiono y me culpabilizo.
No es por causalidad ni por inspiración que escribo esto, es sólo una manera de manifestar como me he sentido muchas veces, pues siento que a muchos les pasa. Alguien ha sentido miedo alguna vez. A qué le temen?
Hoy mis miedos son distintos, pero esa extraña sensación es la misma. Creo que me acostumbré a vivir con miedo y no he podido superarlo. Es muy difícil superar algo cuando no conoces otro estado. Me gustaría saber cómo es vivir sin miedo?.
Encontré esto en internet:
“Muchas veces sentimos miedo. Miedo de decir lo que sentimos; miedo de decir no, cuando debemos; miedo de decir que si cuando vale la pena; miedo de fracasar; miedo de intentarlo; miedo de lo que puedan pensar si lo intentamos.
Y sentimos culpa por lo que no hicimos, e impotencia por no tener el valor de hacerlo ahora, porque sabemos aun que estamos a tiempo.
Así empezamos, y hoy, a veces tenemos la triste sensación (y en el fondo sabemos que es así), de que nuestra vida se hunde cada vez más en la monotonía; en ese “Todos los días lo mismo”, que a veces de tan acostumbrados parece haber dejado de preocuparnos.
Otras veces tocamos fondo, y en esos instantes de conciencia, sentimos que queremos recuperar en un minuto todo lo que perdimos, toda la vida que se nos fue, por miedo. Y empezamos a tratar de llenar todos esos agujeros de nuestra realidad. Algunos lo hacen con la facultad, otros con el trabajo o estudio, otros llenándose de cosas materiales, otros tratando de hacer todo eso al mismo tiempo; otros quizá quedándose en casa, llorando, sintiendo que sus vidas están destinadas a ser un desastre, autoproclamándose desgraciados por su propia cobardía, por el miedo a intentarlo.
A veces nos detenemos por un momento y miramos nuestra vida como “desde afuera”, y nos consolamos diciendo:”Y bueno, la mayoría de la gente pasa por lo mismo”; y nos duele nuestro pasado, y sentimos miedo del futuro, olvidando casi por completo nuestro presente (que no parece ser más que ese “Todos los días lo mismo” del que hablé). Y la lógica e inevitable consecuencia es que nuestra vida siga siendo lo mismo, sabiendo que probablemente (A menos que dejemos ya esos miedos)”,
Siento que dentro de algunos años me despertaré a la realidad y veré que la mayor y mejor parte de mi vida se fue entre el temor y la resignación, y que ya no soy tan joven, ni tengo esa fuerza que en su momento no supe aprovechar, por miedo.
En los momentos más optimistas he comenzado a planificar mi lucha por una nueva vida; y digo que quizá sea mejor mañana, porque hoy no estoy de ánimo, o durante el fin de semana, o cuando tenga vacaciones, o cuando consiga un buen empleo, o cuando pague mis deudas, o cuando llegue el verano, o cuando deje de hacer tanto calor, en fin...” Y me cuestiono y me culpabilizo.
No es por causalidad ni por inspiración que escribo esto, es sólo una manera de manifestar como me he sentido muchas veces, pues siento que a muchos les pasa. Alguien ha sentido miedo alguna vez. A qué le temen?
(El otro día hablando con mi sicóloga, le comenté esto de los blogs, le dije puchas yo sólo escribo de cosas tristes, malas ondas. Y los que me leen deben decir "ptas. La mina ta cagá de la cabeza". Es cierto. Pero al fin de cuentas el blog es mío y está aquí para que yo me exprese y si a alguien no le gusta, que lea el blog siguiente.)
En fin tengo miedo, lo superaré o no lo superaré?. Esa es la cuestión
jueves, 5 de octubre de 2006
AMO EL AMOR DE LOS MARINEROS QUE BESAN Y SE VAN

FAREWELL
1
Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos, tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra veré en los tuyos lágrimas un día.
2
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca, ni lo que no dijeron las palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos, ni tus sollozos junto a la ventana.
3
(Amo el amor de los marineros que besan y se van. Dejan una promesa. No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera: los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar).
4
Amor el amor que se reparte en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va.
5
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos, ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame, del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste. Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
...Desde tu corazón me dice adiós un niño. Y yo le digo adiós.
1
Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos, tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra veré en los tuyos lágrimas un día.
2
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca, ni lo que no dijeron las palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos, ni tus sollozos junto a la ventana.
3
(Amo el amor de los marineros que besan y se van. Dejan una promesa. No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera: los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar).
4
Amor el amor que se reparte en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va.
5
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos, ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame, del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste. Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
...Desde tu corazón me dice adiós un niño. Y yo le digo adiós.
Este poema de Neruda me ha hecho mucho sentido este último tiempo. Cada vez que me relaciono con la palabra Amor, (de pareja), se me viene a la mente aquella frase.
Es que me he dado cuenta que hoy estoy por el amor sin ataduras, libre. Creo hoy por hoy en la capacidad de amar el amor, no hay nadie cerca, nadie en especial. Existen sólo instantes fugaces, momentos breves de entrega, pero no más allá.
Los marineros besan y se van, no pueden ni deben concretar nada, no es posible en el tipo de vida que llevan. La mía se parece mucho a la de los marineros...puedo besar y luego irme, puedo amar por un momento y luego quiero y deseo irme. No quiero que nada me ate, que nada me una, quiero ser libre para sentirme segura de mí misma.
Quizás en algún momento volveré a sentir el amor de puerto, quizás...
Hoy sólo espero el mar y el amar, sin nombre, sin apellido. Puedo querer, pero en definitiva amo el amor, sólo el amor...
miércoles, 20 de septiembre de 2006
Maldita Primavera
http://www.isabelmonzon.com.ar/primavera.htm"Durante la primavera los días se van alargando, el sol sale un poquito antes y se pone otro poquito después, y la noche se hace más corta cada día.
La palabra Primavera es sinónimo de vida, juventud, sol, aire y con todo lo que tiene colorido; esto se debe sobre todo por la abundancia de flores multicolores que hay durante los meses que abarca ésta estación del año. Asimismo, se identifica con el tiempo en que una cosa ésta en su mayor vigor, hermosura y frescura.
Al iniciar la Primavera, es momento de preparar la tierra y sembrar la mayoría de los cultivos básicos para aprovechar la llegada próxima de las lluvias; y se plantan también una gran variedad de árboles frutales, de hortalizas y legumbres. Como es la estación que sigue al invierno, la primavera representa un cambio del clima que se refleja en las plantas, porque aparecen numerosas flores vistiendo alegres y llamativos colores acompañados de sugestivas fragancias.
Los animales también disfrutan del buen clima y muchos de ellos se reproducen en esta época, las aves incuban sus huevos y hasta las abejas ponen los suyos. En las personas podemos notar igualmente el reflejo de una estación colorida y alegre. La primavera es la estación del año más bonita y esperada por todos".
¡Huy qué lindo!. Me encantan estas frases clichés. Es el típico discurso para que nos sintamos bien todos y pobre de aquel que no lo perciba así. Claramente es un espanto, un desubicado/a, ¡un atroz de peor!. Pues bien he de decir primero que nada que para mi la primavera es una estación como cualquiera otra. Con sus altos y bajos. Incluso me molesta un poco su ambigüedad, hay tanto días fríos como calurosos. Por ejemplo hoy hace un frío de la puta madre casi como para salir con bufanda, pero como es primavera y hay que seguir la onda una sale más ligerita de ropa y el resfriado que se agarra es de lo mejor. Ergo no sabís pa donde va la micro.
Por otra parte, a mi la primavera, me deprime ello porque creo fehacientemente en que no siempre los discursos son elegidos con libertad. A veces son mandatos, consignas que deben ser obedecidos con sumisión. Transgredirlos es delito. Por ejemplo: la mujer debe ser bella y siempre joven, ese es el "eterno femenino".
Y resulta que llega la primavera y ese "eterno femenino" se desvanece pues tienes que estar linda, joven y hermosa, renacientes y lozanas tal como las flores.
Y volvemos otra vez a lo impuesto, pues qué pasa si una sigue siendo igual, con sus moles y bemoles, con sus altos y bajos. Si una no se deja llevar por el discursillo famoso de el renacer de todo.
¡Hey! si te vas a enamorar no tienes que esperar a la primavera para hacerlo, si vas a bajar de peso para sentirte mejor no tienes que esperar la primavera, si vas a salir a un día de campo tampoco, en fin la vida no renace en primavera sólo sigue su curso normal, que sólo delata el inexorable paso del tiempo.
Yo cada primavera la vivo como el otoño, el invierno, el verano, me acomodo a su ambigüedad temporal, a sus estados alérgicos, a sus nuevos olores. En el fondo sigo viviendo y si me deprimo es porque tanta luz me obnubila (ja).
viernes, 8 de septiembre de 2006
PICHICHA, CARMELA, DIVA, SCOOBY DOO Y DEMASES
Aquí va foto de Scooby doo (se la pueden imaginar).
Uno de mis dibujos animados favoritos cuando niña era Scooby doo, nunca entendí cómo me podía gustar un animal tan sin gracia, comilón, miedoso y tonto (eso creí). Ahora que ya estoy "grande", entiendo por qué. Él era un perro fiel y simpático, muy amigo de sus amigos y por sobre todo leal condición no extraña si hablamos de los perros.
Siempre he tenido perros, en realidad perras (sigo con mi feminismo (ja)): Diva, Pichicha, Carmela. De estos animales admiro su profunda lealtad, su fidelidad a toda prueba, su humildad, cualidades que deberíamos copiar muchos de los humanos que pululamos por las calles...
Mi Carmela es especial...tonta como una puerta, pero simpática. No tiene cola, pero igual me mueve su choco cada vez que llego a casa. Hace poco estuvo con una dermatitis, (se la provocó su pulga regalona, resulta que es alérgica a las pulgas) la llevé al veterinario, se mejoró ella, pero no mi bolsillo. ¡Debería tener Fonasa!.
Una de las razones por la cual la quiero es porque ama a mi hijo como la que más. Lo acompaña en todos sus juegos, la he visto de caballo, de luchadora, de detective, de cazafantasma de camping y en su rol más grandioso: es la mejor perra arquero que haya visto, (le daré el dato a Nelsón Acosta), ataja unos chutes que ya se lo quisiera Superman Vargas.
Lo mejor de la Carmela es que es feliz, lo pasa chancho, se sabe querida y ella lo aprecia, con su vitalidad, con su humildad, con su choco, con sus regalos que trae y que nunca entrega (si lo hiciera se quedaría sin regalos...después de todo no estan tonta). Mi perra es fiel, es cariñosa, simpática, ama a mi hijo. Es incapaz de una traición (bueno si no eres gato).
En fin, quiero a los animales y me gusta la mía. Creo que todos los niños y seres humanos deberíamos estar junto a ellos, nos hacen bien, nos enseñan a no ser tan egocéntricos, puesto que debemos cuidarlos, respetarlos y entenderlos. Ellos nos devolverán mucho cariño, un salto, una alegría. Incluso cuando "Otello", el cahorro de mi mamá le comió el cheque de su pensión....¡Atroz de peor!. No te preocupes Otello, igual te queremos, pero devuelve pronto el cheque.
Cuentenme de sus animales. Otro día les hablaré de la Pichicha, tiene una historia muy bonita y fue mi compañera por 14 años.
martes, 29 de agosto de 2006
Septiembre otra vez
Septiembre otra vez. Septiembre y su primavera, sus aires nuevos, sus volantines, su olor a asado y a chilenidad. Bien por septiembre. Sin embargo todavía hay dolor, hay recuerdos, hay evocación de septiembre de hace 33 años.También hay esperanza, ganas de que nunca más vuelvan a suceder hechos tan deleznables como aquel sucedido un día 11 de septiembre. Hoy no quiero politizar, no quiero teorizar. Estas palabras surgen de un recuerdo, de una remembranza, de un país triste, pero con esperanza pues todavía creo que se abrirán las grandes Alamedas por donde pase el hombre libre…
Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.
Yo vendré del desierto calcinante
y saldré de los bosques y los lagos
y evocaré en un cerro de Santiago
a mis hermanos que murieron antes.
Yo unido al que hizo mucho y poco
al que quiere la patria liberada
dispararé de las primeras balas
más temprano que tarde sin reposo
retornarán los libros las canciones
que quemaron las manos asesinas
renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.
Un niño jugará en una alameda
y cantará con sus amigos nuevos
y ese canto será el canto del suelo
a una vida segada en La Moneda.
Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.
Pablo Milanés
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.
Yo vendré del desierto calcinante
y saldré de los bosques y los lagos
y evocaré en un cerro de Santiago
a mis hermanos que murieron antes.
Yo unido al que hizo mucho y poco
al que quiere la patria liberada
dispararé de las primeras balas
más temprano que tarde sin reposo
retornarán los libros las canciones
que quemaron las manos asesinas
renacerá mi pueblo de su ruina
y pagarán su culpa los traidores.
Un niño jugará en una alameda
y cantará con sus amigos nuevos
y ese canto será el canto del suelo
a una vida segada en La Moneda.
Yo pisaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada
y en una hermosa plaza liberada
me detendré a llorar por los ausentes.
Pablo Milanés
Cuba
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viernes, 25 de agosto de 2006
MAFI

Debo estar equivocada, es lo más seguro, pero amo el amor de una mujer. Creo en la mujer, Doy fe que ser mujer no es fácil. Creo en las mujeres trangresoras. Aquellas mujeres que sufren y tienen conciencia de las pérdidas y las separaciones afectivas. Las que tienen miedo al cambio, al vacío a la desintegración de la identidad a no saber quién sé es. Escribo desde mi cuerpo, no de una ciencia. Soy madre, soy hija. Allí están las orientaciones fundamentales de mi existencia. Todos los días me pregunto quién soy, soy Fridha, soy Gabriela, soy Mafalda?. Y he llegado a la conclusión de que soy sólo yo. Nadie y todas a la vez. Mujer en búsqueda de un sentido. Sospecho de todo lo dado. sospecho de la naturaleza, sospecho de la cultura. Tengo cicatrices del dolor. Heridas que nunca sanarán. Sin embargo sigo viviendo. Tengo esperanzas, tengo sueños, tengo y conozco el arte de la pérdida. No tengo sueños, tengo certezas de que el cambio provoca angustia y lo desconocido produce incertidumbre. Pero también he llegado a la convicción de que no hay crecimiento sin crisis y este análisis lo hago, como dije, a partir del cuerpo, de la vivencia cruel de una ruptura autobiográfica. El dolor dificilmente puede trasladarse al discurso. Entonces mi cuerpo entero en un síntoma.
Soy trangresora porque reconozco en mí estas cosas que me hacen más mujer, más humana, más libre. No me someto a la cultura, no me someto a lo dado, a lo que hay. Reniego de lo impuesto, necesito transgredir, ir más allá de la norma, de lo políticamente correcto. no me importa los dichos, no me importan los hechos. Me importa ser yo, ser mujer, ser humana, ser libre. Mi derecho es mi opción. Mi derecho es ser YO.
A partir de la crisis del divorcio empecé un proceso doloroso de ruptura con los modelos femeninos tradicionales, atávicos y por ende, los contenidos y los mandatos sociales que someten a las mujeres, anulando sus deseos y creándoles un intenso sentimiento de culpa. Esta trangresión (el divorcio, asumir la responsabilidad de crecer y hacer crecer a los hijos) es tan severamente castigada por los otros y por una misma (por la parte vacilante, todavía sometida que tenemos todas las mujeres) que necesita de una fortaleza inmediata y concluyente, de tal manera que nada, ni nadie, pueda superar este derecho, esta opción y esto es porque he tenido otros deseos que van más allá del estado, la moral, las religiones y la psicología. Para los otros mi deseo es monstruoso, culpable o enfermo.
Ahora si puedo vencer esto me queda un sólo obstáculo que es la SOLEDAD, la conciencia desgarradora de mi diferencia y allí es donde estoy... Soy diferente y por lo tanto, debo estar sola, porque no hay nadie, ni nada que me haga sentir lo contrario.Debo reconocer que me siento culpable por transgredir aquellos poderes, pero si he podido vencerlos.
He de vencer, ahora, la soledad, la conciencia desgarradora de mi diferencia, es decir cuando venza el patriarcado y el machismoo, esa intensa soledad, ese aislamiento de mujer trangresora, dejará de ser el castigo a mis deseos, a mi nuevo proyecto. Esta es mi neurosis, porque es un deseo reprimido.
Mi gran ventaja es que he descubierto el deseo femenino y que eventualmente no pasa por la maternidad. Es decir pasa por aquel, pero no lo es todo.
Durante siglos las mujeres han aceptado la sumisión (a cambio de no luchar en el mundo exterior) y se han sentido culpables cuando vislumbraban alguna clase de deseo diferente. Ergo esta reflexión es una exégesis severa y lúcida, acerca de lo qué es ser trangresora.
No me importa lo que digan todas y todos, puedo parecer pero no ser...
Esa es mi decisión por ahora, porque así como tengo deseos, tengo opciones y decisiones y por el momento he decidido quedarme con lo que hay en cuanto cultura y sociedad. Estoy en transición, en trance. No se crean que lo que hay es lo que hay...




Después de ver estas mujeres puedo concluir que: Sí, soy sabia, pero es una sabiduría cargada de dolor. Si, he pagado el precio, pero mira cuánto he ganado. Soy sabia, soy invencible, soy una Mujer.





Después de ver estas mujeres puedo concluir que: Sí, soy sabia, pero es una sabiduría cargada de dolor. Si, he pagado el precio, pero mira cuánto he ganado. Soy sabia, soy invencible, soy una Mujer. miércoles, 16 de agosto de 2006
A la que le calce el sombrero que se lo ponga

Para mis amigas:
ANA BELÉN
Y me rodean amigas altas, bajas, guapas y feas
resistentes pero desarmadas,
buenas y malas y algún que otro día sólo cansadas.
A toda prueba viejas como la esfinge y nuevas,
nuevas les gusta ser tan altas como la luna; pero también volverse pequeñitas como aceitunas.
Que transforman lo eterno en cotidiano
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte
hasta lograr que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean amigas
ay, ay, amigas dulce esperanza de la sed
amantes siempre vivas
dorado manantial de espigas y me rodean amigas
ay, ay, amigas diosas de agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.
Lloran sin rabia
envejecen haciéndose más sabias
saben coger la vida por los cuernos,
pero también correr para no verse en el infierno.
Con su ternura funden el corazón de la amargura y como todos,
quieren que las quieran más, que bien saben tener la soledad de compañera.
Que transforman lo eterno en cotidiano
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte
hasta lograr que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean amigas
ay, ay, amigas dulce esperanza de la sed
amantes siempre vivas dorado manantial de espigas
y me rodeanamigas
ay, ay, amigas diosas del agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.
Amigas ay, ay, amigas.
miércoles, 9 de agosto de 2006
VOLVER AL COLEGIO O LA ETERNA ESTUDIANTE
(QUÉ LATA NO PODER SUBIR LA IMAGEN)
Hace tiempo que estoy triste, pero siempre estoy triste como decía Neruda. Me he estado preguntando el por qué. Esta semana productos de largas conversaciones “conmigo misma”, me di cuenta que había un bichito que no me dejaba en paz. Y llegué a la conclusión que a Mafi estaba aburrida.
Aburrida de una vida tan light, mucho traguito en un bar, mucho comer fuera, mucho salir, lo que no es malo lo sé, es bueno salir con los amigos, ir a fiestas, compartir pero definitivamente no lo es todo, por lo menos para mí.
Me di cuenta que aquel bichito que me molestaba era un objeto del deseo llamado episteme: pensar, conocer más del mundo, averiguar, teorizar y sobre todo de los temas que me interesan y que le dan norte a mi trabajo y a mi existencia.
Y se dio la luz… ESTUDIAR. Uff, por fin, era eso lo que me faltaba y es obvio hasta hace tres años atrás nunca dejé de hacerlo. Mis años de estudios comenzaron a los cuatro años cuando entré a kínder y a los cinco, en primero, ya era una erudita en vocales, colores, dibujos y un cuanto hay.
Así las cosas… salió la estudiante eterna.
Como dije, hasta hace tres años atrás no hubo año en que no estudiara, ni siquiera aquel año sabático cuando salí de cuarto medio, donde se supone que iba a hacer el preuniversitario (obvio, no quedé a la primera en la U), estudié, teatro y danza. Luego la U, cursillos entre medio, al salir el post grado, luego el postítulo, sin contar los innumerables seminarios y cursillos de Inglés, de computación. Debo confesar eso sí que no todos los terminé, pero si lo hice con los más importantes y que atañen directamente a mi profesión.
Nunca fui lumbrera, pero sí persistente, a pesar de mi flojera innata para concentrarme y pensar. Paradójico verdad, pero así es. Me cuesta empezar a pensar, más me cuesta concentrarme, pero soy esponjita, absorbo todo lo que leo, todo lo que llega a mi mente. Eso si tiene que tener una condición sine qua non, tiene que ser algo que me interese, sino no hay caso, no me entra, no me calza, no me cuaja, no me suma….
No hay como la adrenalina de una noche de estudio. Esa que uno se sienta a pensar a elaborar algo, una idea un concepto, aquellas noches de lecturas infinitas buscando la palabra, el concepto, la idea que trasunte, que explique aquello que quieres decir y contar al mundo. Investigar en el campo de las Humanidades es una gran tarea, pues el objeto de estudio es el ser humano a fin y al cabo. Por lo tanto no está separado de uno/a. No hay sujeto, ni objeto, ambos son uno.
Así comencé a buscar ¿qué estudio?, a qué dedico el poco tiempo libre que me queda. Y por fin lo encontré. Es el primer eslabón para mi comenzar otro postítulo que me dará el pie para continuar mis estudios de doctorado que dejé hace justo tres años. Necesito training para ello y este Seminario me los dará.
Debo confesar que se me dio la oportunidad de estudiar otra cosa, que si le daba tres vueltas me podía servir para mi trabajo, en relación a un incremento económico, pues me lo reconocen como perfeccionamiento. Sin embargo, lo dejé y opté por este Seminario, que si bien es cierto, por el momento, no aportará a mis ingresos y aún más los menguará pues debo pagar un arancel. Aportará al resurgimiento de mis redes intelectuales que más de alguna vez me han aportado en lo económico, claro esto es a un futuro no muy cercano, pero lo es.
Es lo que quiero...
Ya pasé la etapa de estudiar por cumplir una meta, cuando me estresaba, porque tenía que cumplir a otro.
Ahora quiero, cumplirme sólo a mí, estudiar algo que me llene como persona, que satisfaga mis necesidades de conocimiento, pero a partir de lo que soy y no de lo que quiero comprarme o tener. Sé que para las personas que me conocen esto es una soberana estupidez, pues si hay alguien en este mundo que necesita incrementar sus ingresos soy yo, a partir de mi situación contractual de ser y estar en la sociedad (digamos que no siempre me alcanza). Pero la verdad es que ese ser en la sociedad (que soy yo) quiere ante todo ser feliz y para mi un motivo de felicidad, más que en lo que puedo ganar, está en sacar lo mejor de mí aportando al conocimiento humano a través de la elaboración de los estudios que pretendo comenzar a realizar a partir de la próxima semana. (Igual todavía hay otras cosas a las que puedo acceder para aquello de los ingresos).
Yo ya tengo mi decisión tomada, pero me gustaría saber qué piensa el que me lee frente a esta disyuntiva: Estudiar algo que no te llena por completo, pero que te dará en lo inmediato algún fruto económico (hijo, casa, gastos) o estudiar algo que te satisface pero que el fruto económico se verá sólo a partir de un esfuerzo personal de posicionamiento, de creación de redes y que por ende necesita de un buen tiempo…
Aburrida de una vida tan light, mucho traguito en un bar, mucho comer fuera, mucho salir, lo que no es malo lo sé, es bueno salir con los amigos, ir a fiestas, compartir pero definitivamente no lo es todo, por lo menos para mí.
Me di cuenta que aquel bichito que me molestaba era un objeto del deseo llamado episteme: pensar, conocer más del mundo, averiguar, teorizar y sobre todo de los temas que me interesan y que le dan norte a mi trabajo y a mi existencia.
Y se dio la luz… ESTUDIAR. Uff, por fin, era eso lo que me faltaba y es obvio hasta hace tres años atrás nunca dejé de hacerlo. Mis años de estudios comenzaron a los cuatro años cuando entré a kínder y a los cinco, en primero, ya era una erudita en vocales, colores, dibujos y un cuanto hay.
Así las cosas… salió la estudiante eterna.
Como dije, hasta hace tres años atrás no hubo año en que no estudiara, ni siquiera aquel año sabático cuando salí de cuarto medio, donde se supone que iba a hacer el preuniversitario (obvio, no quedé a la primera en la U), estudié, teatro y danza. Luego la U, cursillos entre medio, al salir el post grado, luego el postítulo, sin contar los innumerables seminarios y cursillos de Inglés, de computación. Debo confesar eso sí que no todos los terminé, pero si lo hice con los más importantes y que atañen directamente a mi profesión.
Nunca fui lumbrera, pero sí persistente, a pesar de mi flojera innata para concentrarme y pensar. Paradójico verdad, pero así es. Me cuesta empezar a pensar, más me cuesta concentrarme, pero soy esponjita, absorbo todo lo que leo, todo lo que llega a mi mente. Eso si tiene que tener una condición sine qua non, tiene que ser algo que me interese, sino no hay caso, no me entra, no me calza, no me cuaja, no me suma….
No hay como la adrenalina de una noche de estudio. Esa que uno se sienta a pensar a elaborar algo, una idea un concepto, aquellas noches de lecturas infinitas buscando la palabra, el concepto, la idea que trasunte, que explique aquello que quieres decir y contar al mundo. Investigar en el campo de las Humanidades es una gran tarea, pues el objeto de estudio es el ser humano a fin y al cabo. Por lo tanto no está separado de uno/a. No hay sujeto, ni objeto, ambos son uno.
Así comencé a buscar ¿qué estudio?, a qué dedico el poco tiempo libre que me queda. Y por fin lo encontré. Es el primer eslabón para mi comenzar otro postítulo que me dará el pie para continuar mis estudios de doctorado que dejé hace justo tres años. Necesito training para ello y este Seminario me los dará.
Debo confesar que se me dio la oportunidad de estudiar otra cosa, que si le daba tres vueltas me podía servir para mi trabajo, en relación a un incremento económico, pues me lo reconocen como perfeccionamiento. Sin embargo, lo dejé y opté por este Seminario, que si bien es cierto, por el momento, no aportará a mis ingresos y aún más los menguará pues debo pagar un arancel. Aportará al resurgimiento de mis redes intelectuales que más de alguna vez me han aportado en lo económico, claro esto es a un futuro no muy cercano, pero lo es.
Es lo que quiero...
Ya pasé la etapa de estudiar por cumplir una meta, cuando me estresaba, porque tenía que cumplir a otro.
Ahora quiero, cumplirme sólo a mí, estudiar algo que me llene como persona, que satisfaga mis necesidades de conocimiento, pero a partir de lo que soy y no de lo que quiero comprarme o tener. Sé que para las personas que me conocen esto es una soberana estupidez, pues si hay alguien en este mundo que necesita incrementar sus ingresos soy yo, a partir de mi situación contractual de ser y estar en la sociedad (digamos que no siempre me alcanza). Pero la verdad es que ese ser en la sociedad (que soy yo) quiere ante todo ser feliz y para mi un motivo de felicidad, más que en lo que puedo ganar, está en sacar lo mejor de mí aportando al conocimiento humano a través de la elaboración de los estudios que pretendo comenzar a realizar a partir de la próxima semana. (Igual todavía hay otras cosas a las que puedo acceder para aquello de los ingresos).
Yo ya tengo mi decisión tomada, pero me gustaría saber qué piensa el que me lee frente a esta disyuntiva: Estudiar algo que no te llena por completo, pero que te dará en lo inmediato algún fruto económico (hijo, casa, gastos) o estudiar algo que te satisface pero que el fruto económico se verá sólo a partir de un esfuerzo personal de posicionamiento, de creación de redes y que por ende necesita de un buen tiempo…
viernes, 28 de julio de 2006
HA LLEGADO CARTA
Carta de Miguelito a Mafalda:
(lo que le escribió Miguelito a Mafalda después de tantos años…
Querida Mafalda:
En este día tan especial me acordé de ti. ¡cómo pasa es tiempo! nacimos en el corazón de un país que soñaba ¡cuántas utopías! ¡cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Ché Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos transmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza…
Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita quien un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres…era vivaracha y quemadita por el sol de febrero.
¿Dónde vive libertad? ¿es verdad que la mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y que su cuerpo desapareció en el río de la Plata…
Me cuesta pensar que murieron sus sueños ¿y si vive?. Estará filosofando la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
¿Qué fue de Susanita? ¿se casó? ¿pudo realizar su vocación de ser madre. La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres…
Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en la Estación de trenes, triste y abatido como tantos…
Sé que Felipe vive en la Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y habla a los turistas de Fidel y de la Revolución con los mismos entusiasmos que cuando vivía en Buenos Aires…
A Guille tu hermano, lo escuché tocar hace poco en la Scala de Milán. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja…
Y vos querida amiga ¿cómo estás?. Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas. Sé por otros que sigues escuchando la radio, que lees los diarios del mundo, que te duele Irak como te dolía Vietnam, sé que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush. Me llegó tu pedido de juntar medicinas para los médicos sin fronteras, sé que siguen las reuniones en tu casa, que estás confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo…
En fin Mafalda, sé lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre.
De parte mía sigo escribiendo siempre, renegando porque me falta tiempo; creyendo como siempre en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza…
El mundo no mejoró desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria.
A veces cuando miro el globo terráqueo, encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia.
Esos ojos junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y jóvenes como lo que has vivido. Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
(lo que le escribió Miguelito a Mafalda después de tantos años…
Querida Mafalda:
En este día tan especial me acordé de ti. ¡cómo pasa es tiempo! nacimos en el corazón de un país que soñaba ¡cuántas utopías! ¡cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Ché Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos transmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza…
Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita quien un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del Tuyu, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres…era vivaracha y quemadita por el sol de febrero.
¿Dónde vive libertad? ¿es verdad que la mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y que su cuerpo desapareció en el río de la Plata…
Me cuesta pensar que murieron sus sueños ¿y si vive?. Estará filosofando la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
¿Qué fue de Susanita? ¿se casó? ¿pudo realizar su vocación de ser madre. La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres…
Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en la Estación de trenes, triste y abatido como tantos…
Sé que Felipe vive en la Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y habla a los turistas de Fidel y de la Revolución con los mismos entusiasmos que cuando vivía en Buenos Aires…
A Guille tu hermano, lo escuché tocar hace poco en la Scala de Milán. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja…
Y vos querida amiga ¿cómo estás?. Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas. Sé por otros que sigues escuchando la radio, que lees los diarios del mundo, que te duele Irak como te dolía Vietnam, sé que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush. Me llegó tu pedido de juntar medicinas para los médicos sin fronteras, sé que siguen las reuniones en tu casa, que estás confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo…
En fin Mafalda, sé lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre.
De parte mía sigo escribiendo siempre, renegando porque me falta tiempo; creyendo como siempre en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza…
El mundo no mejoró desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria.
A veces cuando miro el globo terráqueo, encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia.
Esos ojos junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y jóvenes como lo que has vivido. Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
MIGUELITO
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