POR QUÉ ESCRIBO

La loca de la casa estimula mi imaginación: descobija, desmitifica, ensalza. Es un blog escrito y pensado para conjurar los demonios, pues la única manera de exorcizar mis daimons es enfrentarlos, encararlos, desenmascararlos. Los demonios o fantasmas, que si no los quitas de encima, como diría Cortázar, te arrebatarán el aire y son capaces de estrujarte y conducirte a la locura. Una contradicción aparente. Escribir es una manera de mostrar cordura. Sin embargo en esta mujer es la locura la que la conduce y la obliga a escribir.

martes, 21 de abril de 2015

viernes, 13 de febrero de 2015

YA NTENGO PACIENCIA

Hoy es el momento de compartir y declarar, es mi cumpleaños y está: “Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el “chusmerío”. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia”.

Al que le quepa sombrero que se lo ponga...

jueves, 29 de enero de 2015

performance de Pedro Lemebel




miércoles, 28 de enero de 2015

viernes, 28 de noviembre de 2014

A mi aire

Qué ganas de acercarme a la escritura cuando estoy contenta, pero son tan pocas veces que cuando lo estoy lo aprovecho y no se me ocurre escribir...
Hoy nuevamente estoy triste, tengo miedo. 
Me han dicho en el hospital que tengo dos enfermedades crónicas y me asusté, sé que no voy a morir, por lo menos todavía no, pero me asusté por varias cosas y la principal es que me di cuenta que llegué a lo que nunca quise, ser una vieja de mierda.
los achaques de vieja y de mierda porque significa que si no me cuido, hago vida saludable, nutrición, dejar el tabaco, las chelas, etc. me complica.
Odio tener que vivir llena de restricciones, odio las prohibiciones, odio las normas impuestas. Quiero vivir mi vida a mi modo y manera, pero si lo hago, afecta mi familia, afecta al estatus social y me genera culpa.
Culpa porque en cierto modo estaría buscando y acercándome a la muerte y en esta sociedad eso es mal visto.
Por eso admiro la transgresión, aquellos que son capaces de vivir su vida a su modo y manera, aquellos "artistas" que se dejaron llevar por sus pasiones y sus gustos, aquellos que fueron valientes y tomaron la decisión de morir, porque ya la vida no les daba sentido y razón.
A mi la vida no me sentido, ni razón pero la sociedad, la familia, la institución te dice, te norma que tienes que darle sentido y razón "vale la pena vivirla"... pero qué frase más patética esa... Vale la pena...No sería más bonito decir vale la alegría...
Me ponen por delante mi hijo, mi madre, debo pensar en ellos, en el sufrimiento que causaría, en definitiva me imponen la maternidad y me imponen el "amor".
Yo tengo amor, tengo vida pero quiero hacerlo a mi modo y manera, eso no es posible. Vida saludable, remedios ad infinitum y vale la pena vivir... lata. ¿No hay otra opción?
Me cobijo en lo social, me cobijo en mi gente, mi pueblo, ellos me dan algún sentido, pero es mi elección. YO DECIDÍ ser así.
En fin me tendré que cuidar pero lo haré a mi modo y manera. Me portaré mal...





jueves, 18 de septiembre de 2014

jueves, 4 de septiembre de 2014

Conjunto Aymará: La Piragua (1983)





Mis tiempos de bailarina, la música y el baile, otra forma de lucha contra la censura y el apagón cultural de la dictadura.